Afecta a un 2% de la población. Cerca de 6.000 salmantinos padecen esta enfermedad no infecciosa.
Cerca de 6.000 salmantinos conviven cada día con la psoriasis, una enfermedad crónica que afecta a entre un 1,8 y 2% de la población general.
El jefe del servicio de Dermatología del Hospital Clínico Universitario, Pablo de Unamuno, confirma que la incidencia es “alta”, y que la influencia genética está relacionada en el 33% de los casos, y que ya tienen antecedentes familiares. “Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, sin tratamiento definitivo, ya que en la actualidad, aunque las lesiones se quitan temporalmente, vuelven a aparecer”, reconoce.
Eva Cañas
Otro de los factores que pueden influir en la aparición de esta patología es el síndrome metabólico, es decir, cuando un paciente está afectado por varias enfermedades, caso de la obesidad, la diabetes o el colesterol. Pablo de Unamuno confirma que el pico de edad con mayo índice de diagnóstico se sitúa entre los 18 y 20 años, “y en contadas ocasiones se da en la población infantil”.
Lesiones localizadas
Las lesiones que provoca la psoriasis se pueden identificar claramente ya que se trata, según De Unamuno, de unas placas que pueden alcanzar en tamaño de la palma de una mano, de color rojo intenso y cubiertas de una escama blanquecina y gruesa. La localización en el cuerpo humano es universal, pero prevale más en extremidades como codos, rodillas o el cuero cabelludo. “Los mayores problemas se derivan cuando las lesiones aparecen en zonas visibles y pueden afectar al enfermo desde un punto de vista Psicológico”, aclara el jefe de servicio de Dermatología.
Hace unos años, los especialistas de esta patología medían la gravedad de las lesiones en función de su extensión –a partir de un 30%–, pero hoy en día, precisa Pablo de Unamuno, ese concepto ha cambiado: “De cada paciente se evalúa cómo repercute la psoriasis en su calidad de vida, y nos fijamos en aspectos en pequeños detalles, como a qué se dedica profesionalmente”.
En cuanto al tratamiento, durante las últimas décadas ha mejorado mucho los resultados, “los enfermos tienen muchas posibilidades, no definitivas porque es una patología crónica, pero existe una amplia gama de productos tópicos y generales”.
Respecto a éstos últimos, “quitan las lesiones de forma temporal, pero pueden tener efectos secundarios”. Lo que sí destaca este dermatólogo es que cada enfermo es distinto, por eso “le proporcionamos un tratamiento a la carta, en función de sus necesidades profesionales y personales”.
Pablo de Unamuno valora de forma muy positiva la creación de una asociación de afectados ‘Acción Psoriasis’, puesto que considera que se trata de una enfermedad desconocida para el resto de población. “Aquellos que no conocen esta patología se creen que es contagiosa y les proporciona repulsión, pero se trata de un falto mito que nada tiene que ver con la realidad”.





