Para estas personas cada movimiento es un reto. Algunos tienen que superar la rigidez y lentitud de sus músculos; otros, temblores que no pueden controlar porque padecen Mal de Parkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo.
Vivir con este padecimiento, implica depender de familiares para desplazarse e incluso comer. La ciencia pretende dar una mejor calidad vida a estas personas: en una investigación reciente científicos neoyorkinos encontraron que la música y la danza ayudan a estos pacientes a controlar mejor sus movimientos.
“He visto a las personas antes y después de la clase y hay una gran diferencia en el control del movimiento. Hay menos rigidez, y los temblores disminuyen”, comentó Amy Lemen, trabajadora social de la Universidad Langone de Parkinson y Desórdenes del Movimiento de Nueva York.
“No se baila con el cuerpo, se baila con el cerebro. El cerebro controla todos los movimientos del cuerpo. Esto es justamente lo que he aprendido que sería sumamente útil para las personas con Parkinson”, dijo Olie Westheimer, del grupo de danza de Brooklyn.
El mal de Parkinson es una enfermedad que se produce por falta de un químico en el cerebro llamado dopamina, y aunque la danza no incrementa su producción, sí ayuda a la plasticidad cerebral, lo que significa que se generen nuevas conexiones neuronales.
“Me siento de maravilla, estoy contenta de que pueda hacer algo que disfruto y quiero hacer. Creo que este tipo de terapia es muy importante para pacientes con Parkinson”, expresó Lilian steinmullerpaciente con parkinson
“Podemos orientar que el cerebro optimice el uso de la dopamina y esto nos ha demostrado que el mayor beneficio es que podemos cambiar incluso la manera en que el cerebro se organiza a sí mismo”, comentó Alessander Dirocco, director de la Universidad Langone de Parkinson y Desórdenes del Movimiento de Nueva York.
Los investigadores recomiendan que los médicos prescriban, además de fármacos, este tipo de terapias alternativas a los pacientes con Parkinson en etapas iniciales para enfrentar una enfermedad que si bien es progresiva se pueden retardar sus efectos.






